ALQUÉZAR

Alquézar, castillo, Colegiata y Villa medieval se yergue sobre el Cañón del Río Vero, en un entorno de salvaje belleza que forma parte del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara y del Parque Cultural del Río Vero.

Paisajes únicos, un mundo de agua y roca, abismos que son refugio de una variada fauna y flora, pinturas rupestres, torres y murallas almenadas, ermitas, arquitectura tradicional, pozos de nieve, leyendas de doncellas, aparecidos y reyes moros, senderismo, aventura, el mítico descenso del Vero...

Roca y agua, historia y leyenda, pasado y futuro, aventura y reposado sosiego... Todo lo encontrarás en Alquézar.
 
UNA VILLA MEDIEVAL

Desde el mirador 'Sonrisa del Viento' se divisan el apiñado caserío desplegado a la sombra del castillo y el último tramo del cañón del río Vera, antes de que sus aguas abandonen la sierra de Guara y se abran al valle.

En lo alto de la cresta rocosa, rodeada de profundos barrancos, Jalaf ibn Rasid (siglo IX) erigió el castillo musulmán que dio nombre a la villa: "AI'Qasr" (la fortaleza). Tras la conquista cristiana (1067) se repobló el lugar y las casas saldrían del recinto murado para extenderse a los pies de la actual Colegiata, mirando al sur para protegerse del rigor del clima.

Las calles principales, que corren paralelas, se adaptan a las curvas de nivel; otras más estrechas dispuestas perpendicularmente las ponen en comunicación.

Algunas que están cubiertas, los "Callizos", se aprovechaban para situar habitaciones voladas, ganando así espacio para la casa. Aunque el trazado urbano es de origen medieval, el caserío fue totalmente renovado a partir del siglo XVI, momento en el que se gestó el modelo de casa tradicional del Somontano. Las casas se funden con el paisaje, porque están construidas con los materiales que da la tierra (piedra, ladrillo y tapial).

En el paseo en dirección a la Plaza, se descubren muchos escudos heráldicos, la mayor parte del siglo XVIII. Se distinguen frente a los sobrios blasones antiguos, porque en ellos la decoración cobra un gran protagonismo, añadiéndose al escudo propiamente dicho yelmos, cartelas, tenantes, soportes, divisas, voces de guerra y multitud de elementos vegetales.
 
LA PLAZA MAYOR

El espacio irregular de la antigua Plaza es resultado del interés de los vecinos por contar con un espacio porticado, que les permitiera resguardarse del sol y de la lluvia sin dejar de estar en la calle y donde vender sus productos.
Pero cada uno lo hizo a su modo; por eso en cada casa los soportales ofrecen una solución diferente y las fachadas de las casas tienen diferentes dimensiones y composición.

En el pasado la plaza fue un centro dinámico en la vida cotidiana de Alquézar, un lugar de reunión, un espacio lúdico y comercial, sobre todo desde 1528, cuando Carlos V le otorgó el privilegio de celebrar un mercado semanal y una feria anual. Cada año, la plaza Mayor revive el trajín de los mercados con la celebración de su Feria de Artesanía.

Las patas de jabalí y garras de aves clavadas en algunos dinteles y portones de madera tienen la misión de proteger la casa y su patrimonio de las fuerzas del mal y propiciar la fertilidad de los campos, de los animales y de las personas que en ella viven.
 
EL BARRANCO DE LA FUENTE

Recibe su nombre de la fuente renacentista de Mochirigüel, mucho más monumental que la mayor parte de las construidas en el Somontano en esta época.

De aquí parte el sendero que desciende al río. El agradable paseo al pie de la roca donde se alza la Colegiata permite disfrutar de una espectacular panorámica.
 
EL CASTILLO

De la fortaleza de Jalaf ibn Rasid (siglo IX) no queda nada, salvo su emplazamiento. Cuando hacia el 1067 cayó en manos cristianas, aquel castillo se fortificó.

Sobre lo más alto del cerro quedan las ruinas de un torreón cuadrangular (1) y de una pequeña capilla dedicada a Santa María Magdalena (2).

El acceso en rampas sucesivas, pendientes y acodadas (3) se protegió con una torre albarrana (4), levantada fuera de los muros de la fortificación primitiva y que servía tanto para defensa, como de atalaya.

Entre los siglos XV y XVI se fortificó el zigzaguenate acceso al cerro mediante una sucesión de lienzos almenados y con una puerta blasonada (5). Al atravesarla estaremos frente a una puerta gótica conocida como La Mazmorra de las Santas. Un bajorrelieve (s. XV) representa a las Santas Nunilo y Alodia portando la palma del martirio y el momento de su muerte a manos de dos verdugos.

La torre central de la parte alta de la muralla fue acondicionada como "esconjuradero" (6), cuya función era conjurar los nublados y tormentas, tocando las campanas e invocando a Santa Bárbara.
 
COLEGIATA DE SANTA MARÍA LA MAYOR

Del templo románico que precedió al actual queda el atrio (7) que le daba acceso, integrado hoy en el claustro. Los capiteles (s. XII) reproducen escenas del Génesis y encierran toda una reflexión teológica que sólo estaría al alcance de unos pocos. Las figuras se adaptan al marco adquiriendo extrañas posturas y predomina la idea sobre la forma, lo que da lugar a imágenes simbólicas, casi expresionistas. Algunos relieves conservan parte de la policromía original, pues en los siglos del románico la pintura completaba el trabajo de los canteros.

En el siglo XIV se construyeron tres crujías para un claustro, integrando en él las arcadas del atrio románico. Su planta es irregular por adecuarse al escaso espacio disponible. Los muros se decoraron con pinturas murales.
La capilla de Santa Ana, abierta al claustro es fiel reflejo del crisol de culturas que fue el Somontano en el siglo XVI. Y es que en su portada, ricamente decorada con estucos, aparecen elementos góticos, mudéjares y renacentistas.

Una bella portada gótica en la que ángeles músicos flanquean a la Virgen con el Niño, da acceso a la iglesia (8), cuya construcción fue encargada hacia 1535 a loan de Segura, maestro que por entonces dirigía las obras de la Seo de Barbastro.

Las bóvedas de crucería estrellada que cubren la nave y su cabecera poligonal, concentran la decoración de la arquitectura interior del templo, completamente desnudo de ornato.
El retablo mayor (renacentista, s. XVI) es una gran estructura arquitectónica realizada en madera y equipada con imágenes esculpidas que después fueron pintadas y doradas. Se concibió como un monumental sagrario, puesto que tras el óculo central estaba permanentemente expuesto el Santísimo Sacramento. La Capilla de los Lecina (barroco, siglo XVII) alberga un espléndido Cristo románico de tamaño casi natural, representado muerto, de frágiles y estilizados miembros.

En los siglos XVII y XVIII la música ocupó un lugar importantísimo en las celebraciones y el órgano barroco dio brillo y espectacularidad a la liturgia. En el siglo XVI el claustro se amplió con la construcción de un segundo piso. Hoy una de las estancias que en el pasado sirvieron de habitación para los canónigos, acoge algunas piezas sobresalientes que conforman el Museo de la Colegiata.
 
MUSEO ETNOLÓGICO "CASA FABIÁN"

Un recorrido por las dependencias de una casa del siglo XVII (patio, cocina, alcobas, bodegas, ...) nos sumerge en las formas de vida pasadas de los habitantes del Somontano.
 
RADIQUERO

El pequeño pueblo se encuentra aprisionado por la calle que desemboca en la plaza y la iglesia. Está dedicada a Nuestra Señora de Bastarillas y fue construida a la moda del último gótico (s. XVII).

Muchas casas cuentan con escudos que nos hablan del pasado noble de sus propietarios. Se pueden encontrar pasos volados sobre las calles que le prestan un aspecto medieval y defensivo.

En "La Fuente del Lugar", junto al antiguo molino de aceite, se ha acondicionado una deliciosa zona de recreo y por un camino que rodea las Bodegas Monclús, se llega a la "Carrasca de Cazcarra", una encina bajo cuyas ramas se han celebrado fiestas, bailes y banquetes. Radiquero es punto de partida para visitar el Mesón de Sevil en la cabañera que unía la Tierra Baja, con el valle de Broto.
Además de sus vinos con Denominación de Origen, los sabrosos quesos de leche de cabra que se elaboran de forma tradicional en Radiquero han hecho famosa esta pequeña población.

La Noche de Ánimas, como en otros pueblos del Somontano, se hacen calaveras de las calabazas y se colocan en las ventanas con una vela encendida en su interior.
 
DESCENSO DEL VERO

Distancia: 6 km hasta el Puente de Villacantal (siglo XVI).
Desnivel: 120 m.
Acceso: Aparcamiento en la carretera de Colungo a Arcusa (Lecina).
Duración: 6 horas.
Dificultad: descenso muy popular debido a su relativa facilidad, que no requiere equipo especial salvo el neopreno.

Se recomienda realizar el descenso siempre en compañía de un guía profesional.
 
RUTA DE LAS PASARELAS

Ruta exclusivamente senderista.
Señalización direccional.
Duración: 1 hora y media.
Inicio: junto a la Plaza Mayor.
Recomendación: calzado adecuado.

Elementos de interés:
1. Puente de Fuentebaños (siglo XVI).
2. Miradores sobre el Vero y Alquézar.
3. Zonas de baño en el Río Vero, aprovechamiento histórico del río.
 
RUTA DE CHIMIACHAS

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Ruta a pie.
Señalización direccional y paneles.
Duración: media jornada.
Inicio: 1. Casetón junto a Baseta.

Elementos de interés:
2. Balsas de Basacol.
3. Abrigos de Quizans: pintura de estilo esquemático (5000-1500 a.C.).
4. Barranco y Covacho de Chimiachas: pintura de estilo levantino (8000-3000 a.C.). Mirador sobre las Clusas (río Vero).
 
RUTA CIRCULAR ALQUÉZAR-ASQUE-ALQUÉZAR

Ruta exclusivamente senderista.
Señalización direccional.
Duración: media jornada.
Inicio: Calle San Lucas.
Recomendaciones: agua y calzado adecuado.

Elementos de interés:
1. Puente de Villacantal (siglo XVI).
2. Asque: miel artesana y Museo de Guadamacil.
3. Puente de Fuentebaños (siglo XVI). Miradores sobre el Vero y Alquézar, zonas de baño, aprovechamiento histórico del río (restos de presas, acequias, molinos...).
 
RUTA ALQUÉZAR-MESÓN DE SEVIL

Ruta a pie, BTT y 4x4.
Señalización direccional.
Duración: una jornada.
Inicio: 1. Casetón junto a Baseta.
Recomendaciones: agua y calzado adecuado.

Elementos de interés:
2. Despoblado de San Pelegrín.
3. Mesón de Sevil en plena ruta histórica. comercial y trashumante.

En las proximidades:
4. Pozos de nieve de Campoluengo, barranco de Balced.
5. Castillo de los Santos. Miradores sobre el Somontano.
 
RUTA BTT1. VUELTA A PIE DE LA SIERRA

Distancia: 20 km.
Duración: de 2 a 3,5 horas.
Ciclable: 100 %.
Desnivel acumulado: 350 m.
Carácter circular.
Señalización direccional.
Época: todo el año.
Material: casco, guantes, parches, agua.

Elementos de interés: poblaciones de Alquézar, Radiquero, Alberuela de Laliena y Adahuesca.