EL VINO. BODEGAS Y VIÑEDOS Los vinos del Somontano se elaboran con las más modernas tecnologías y con la sabiduría y la experiencia obtenida tras siglos de vendimias. En apenas dos décadas, esta denominación se ha forjado un nombre y una imagen en el mercado vitivinícola nacional e internacional que es sinónimo de calidad e innovación. Vinos afrutado y aromáticos, con clase, carácter, elegantes, frescos, exuberantes ... En el Somontano encontrarás un vino para cada plato, para cada momentos, para cada persona. |
EL ESPACIO DEL VINO DEL SOMONTANO El conjunto de San Julián y Santa Lucía (del que forman parte también el Centro de Interpretación del Somontano y la Oficina de Turismo) es el punto de partida de esta ruta. El edificio del antiguo Hospital es punto de venta de los vinos y productos de la comarca y cuenta con un lugar agradable en donde degustarlos. La primera planta la ocupa el Espacio del Vino del Somontano, un ámbito de información y exposición que, al igual que la Denominación de Origen, apuesta por la modernidad. Sus dos salas muestran la riqueza y variedad de los vinos nacidos en el Somontano, así como la realidad vinícola del territorio. Una galería de fotografías ha tratado de captar la esencia y el espíritu de nuestros vinos. |
RUTA DE LOS VIÑEDOS Y DE LA SIERRA DE LA CANDELERA Recorrido senderista Duración: media jornada Inicio: Salas Altas zona deportiva Señalización direccional y paneles informativos Elementos de interés: extensos bosques de pinos, miradores y viñedos, antiguos bancales, vistas sobre la sierra de Guara, el Somontano y los Pirineos. |
RUTA EN COCHE: POR LOS VIÑEDOS DEL SOMONTANO
La ruta parte de Barbastro, en donde se encuentran algunas bodegas de la D O Somontano que ofrecen visitas guiadas: Bodegas Fábregas, Bodega Pirineos, Viñas del Yero, Blecua, Bodegas Lalanne. En Barbastro también se encuentran Bodegas Valdovinos, Bodegas Laus, Irius, Bodegas Meler, Bodegas y Viñedos Olvena y Bodegas y Viñedos Ballabriga. El recorrido nos lleva a Salas Bajas, donde se encuentra Bodega Enate. La pequeña población cuenta con grandes casas solariegas ennoblecidas con escudos heráldicos y portadas doveladas. Desde la localidad parte un camino que, entre amplias extensiones de viñedos, lleva a la ermita medieval del Plano y a la cercana Salas Altas, presidida desde lo alto por la ermita de la Candelera. La vieja carretera de Naval asciende serpenteando entre viñas hasta Hoz de Barbastro a 704 metros de altitud lo que la convierte en un balcón al Somontano. Se regresa a Barbastro por la antigua cabañera (HU-V-3532) en un agradable recorrido entre suaves cerros cubiertos de viñedos, que discurre entre las localidades de Montesa y Cregenzán. |
RUTA DEL ACEITE Las gentes del Somontano, en donde el cultivo del olivo se sigue desarrollando de forma artesanal y el aceite se produce en pequeñas almazaras, han sabido conservar todo el patrimonio genético de este árbol, contabilizándose más de 20 variedades, algunas autóctonas del Somontano, e incluso exclusivas de algunos de nuestros pueblos. En la comarca conviven modernas industrias con almazaras en las que se elabora el aceite de forma artesanal. Así, pasado y presente se dan la mano ofreciéndonos un aceite de primera calidad, producido a partir de variedades genuinas como la "alquezrana" o la "verdeña", que dan color, aroma, personalidad y sabor a nuestra gastronomía. Para descubrir todos los secretos del aceite, su historia y su elaboración hay que visitar la localidad de Buera. En la antigua almazara se explica el proceso productivo a través de los elementos originales (molino, prensa, ...J, maquetas y paneles explicativos. Un sorprendente audiovisual muestra la historia del aceite del Somontano y toda una serie de creencias vinculadas al mismo que permanecen en lo más profundo del sentir de las gentes del Somontano. |
| TIERRA DE LA BUENA MESA Licores como el "Anís de Colungo" nos recuerdan su elaboración ancestral, que no sin dificultades, ha llegado hasta nuestros días. El ternasco de Aragón se haya presente en la mesa en las grandes ocasiones. Morcillas, longanizas, chorizos, tortetas dulces y saladas, son productos de la matacía del cerdo elaborados todavía en el Somontano con esmero artesanal, al igual que los quesos de Las Almunias o de Radiquero, que añaden un nuevo atractivo a nuestra gastronomía.
El cultivo de la huerta nos brinda frutos de excelente calidad: cardo, pimientos, borraja, escarola, espárragos, tomates... Estas hortalizas, combinadas con sabrosas carnes de cerdo y cordero, dan lugar a exquisitos platos: cardo con salsa de almendras, ternasco asado, chiretas, "alcorzau" con espárragos ... Las almendras son el ingrediente principal de los postres: garrapiñadas, sequillos, Biarritzs, Flores de Barbastro o turrones. En invierno las cocinas se llenan de los aromas a canela de los pastillos de calabaza y en primavera se saborean los crespillos, una comida ritual que tiene por objeto propiciar la fecundidad de las oliveras. |
UNA TIERRA PRIVILEGIADA Los suelos del Somontano se asientan sobre materiales blandos que facilitan la penetración de las raíces de la vid. El equilibrio natural entre lluvia y sol, temperatura y calor, junto a grandes dosis de trabajo, experiencia y sabiduría, convierten el mosto en elixir y al viticultor en alquimista. El cultivo del viñedo está documentado desde época romana; en la Edad Media su legado pasó a los monasterios y desde entonces su expansión fue tal que condicionó la estructura y distribución de lo que sería la Casa Típica del Somontano, que siempre cuenta con lagares y bodegas. La tradición, obtenida tras cientos de años de vendimias, convive hoy con las nuevas tecnologías en las bodegas de la D.O Somontano. |
LOS VINOS Y LAS UVAS Los caldos del Somontano son afrutados, de buena graduación y excelente acidez. Aunque son los tintos los más característicos, los rosados, de brillante color y delicados aromas, y los frescos blancos, son también una magnífica elección. Los tintos se elaboran con Cavernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Moristel, Garnacha tinta, Pinot Noir, Syrah y Parraleta. Los blancos, con Chardonnay, Macabeo, Gewürztraminer, Garnacha blanca y Alcañón. Además de variedades foráneas, otras autóctonas como el Moristel o la Parraleta aportan carácter y personalidad a nuestros vinos. Vinos jóvenes, crianzas y grandes reservas, acompañan en buena armonía a los platos de la cocina tradicional y contemporánea. |